Para la población rural y grupos marginados la televisión es una ventana hacia otro mundo. Allí, al otro lado de la ventana la gente tiene casas con cantidades de electrodomésticos, andan en carros lujosos, allí pasan aventuras increíbles, allí los héroes si son capaces de resolver problemas, los amores son más fuertes, las amistades hasta la muerte. Si vivo en mi rancho en el monte, o en un barrio pobre, la gente que vive en este otro mundo no son como yo. Son "los otros". Son ellos los que tienen la palabra, escriben libros, manejan la televisión y el cine.
Para desarrollar el sector rural, las comunidades étnicas y los grupos marginados, debemos conocer sus verdaderos problemas, inquietudes y sueños. Debemos conocer y hablar su idioma. Así podamos llevar a la población educación que comporta educación, concientización y capacitación a medida para que ellos se identifican, entiendan y aceptan.
Debemos aprender a traducir los conocimientos para nuestra audiencia.
Creemos que las canales comunitarias y locales de televisión pueden y deben jugar un papel importante en el desarrollo del país.